Domingo, 02 de octubre de 2016

Usemos misericordia con nuestra casa común

Así titula el Papa Francisco su Mensaje para la II Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instituida por él en 2015, para aunar las oraciones de la Iglesia católica con las de los hermanos y hermanas ortodoxos y las de otras Comunidades cristianas. Ya en 2007 la Tercera Asamblea Ecuménica Europea proponía celebrar un «Tiempo para la creación», con una duración de cinco semanas entre el 1 de septiembre (memoria ortodoxa de la divina creación) y el 4 de octubre (memoria de Francisco de Asís en la Iglesia católica y en algunas otras tradiciones occidentales).

San Francisco de Asís, es el patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología. El Papa en su carta encíclica ecológica nos dice que es “un modelo bello que puede motivarnos”, por este motivo él eligió su nombre: “Tomé su nombre como guía y como inspiración”. El Papa cree que: Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad…, amado también por muchos que no son cristianos. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. Amaba y era amado por su alegría, su entrega generosa, su corazón universal... En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior.” [1]

Además, de tomar su nombre al ser elegido Papa, también al escribir su carta encíclica sobre el cuidado de la casa común, toma el título de su cántico, Laudato Si´, Alabado seas mi Señor, en el que nos recordaba que: “nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba”.[2]

Pero, “Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla”. Esto: “se manifiesta en los síntomas de enfermedad[3] que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra”.[4]

La suya es una ecología integral, que: “requiere apertura hacia categorías que trascienden el lenguaje de las matemáticas o de la biología y nos conectan con la esencia de lo humano... Él entraba en comunicación con todo lo creado, y hasta predicaba a las flores”. “Su reacción era mucho más que una valoración intelectual o un cálculo económico, porque para él cualquier criatura era una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe”...“Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor[5] y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las del dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos”... “La pobreza y la austeridad de san Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio”.[6]

En resumen: “Era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía:

- con Dios,             

- con los otros,        

- con la naturaleza y

- consigo mismo.”[7]

 He pasado esta encíclica a power point, le he añadido documentales, canciones, escenas de películas, anuncios, etc. Convirtiéndolo, así en un trabajo, como diría Frank Sinatra, a mí manera. Si quieres verlo o descargarlo, puedes hacerlo por capítulos en los siguientes enlaces:

0.    Introducción.                                    

1.   Lo que le está pasando a nuestra casa.

2.   El evangelio de la creación.                 

3.   Raíz humana de la crisis ecológica.      

4.   Una ecología integral.                        

5.   Algunas líneas de orientación y acción.

6.   Educación y espiritualidad ecológica.   

    


[1] Las citas de este párrafo están tomadas de Laudato Si´, 10.

[2] Las citas de este párrafo están tomadas de Laudato Si´, 1.

[3] Estos síntomas y sus causas los analiza la encíclica en su capítulo 1º, que representaría la 1ª acción del método inductivo, es decir, el ver.

[4] Las citas de este párrafo están tomadas de Laudato Si´, 2.

[5] A este tema se refirió san Juan Pablo II en Fides et ratio, 4. Los conocimientos fundamentales derivan del asombro suscitados en él por la contemplación de la creación: el ser humano se sorprende al descubrirse inmerso en el mundo, en relación con sus semejantes con los cuales comparte destino. De aquí arranca el camino que lo llevará al descubrimiento de horizontes de conocimientos siempre nuevos. Sin asombro el hombre caería en la repetitividad y, poco a poco, sería incapaz de vivir una existencia verdaderamente personal.

[6] Las citas de este párrafo están tomadas de Laudato Si´, 11.

[7] Laudato Si´, 10