Lunes, 02 de noviembre de 2015

      El Papa Benedicto XVI en su último Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales[1], dijo: “Existen redes sociales que, en el ambiente digital, ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios. Pero estas redes pueden asimismo abrir las puertas a otras dimensiones de la fe. De hecho, muchas personas están descubriendo, precisamente gracias a un contacto que comenzó en la red, la importancia del encuentro directo, de la experiencia de comunidad… Tratando de hacer presente el Evangelio en el ambiente digital, podemos invitar a las personas a vivir encuentros de oración o celebraciones litúrgicas en lugares concretos como iglesias o capillas”.

      En sintonía con estas palabras del Magisterio pontificio en nuestra parroquia creamos, hace ya dos años, un lugar de encuentro y oración por los miembros fallecidos de la parroquia a través de WhatsApp, somos un grupo de personas que nos ocupamos y preocupamos de los dolientes que han perdió recientemente a un ser querido. Así, cuando en la parroquia se recibe aviso desde la capellanía del cementerio del fallecimiento de un miembro de la comunidad parroquial:

  • Inmediatamente se lo comunicamos al grupo de oración a través de WhatsApp, cuyos miembros rezan por él.

  • Además, si los familiares han dejado sus datos, les telefoneamos para ofrecerles el apoyo, la ayuda, la esperanza y el amor… de la comunidad y del párroco.

  • Les invitamos también a participar en la Eucaristía comunitaria por los fallecidos del mes, que celebramos el último miércoles de mes. 

      Normalmente los familiares agradecen mucho este acercamiento de la comunidad parroquial en estos momentos en que uno se siente tan sensible y con tanto dolor, y aunque algunos lleven años alejados de la Iglesia y acudan quizá algo inquietos y temerosos…, al final se sienten agradecidos por la acogida e interés de la comunidad, aunque en realidad somos nosotros los que nos sentimos realmente agradecidos por dejarnos participar de este dolor que al ser com-partido es no menor, pero sí más llevadero.

 


[1] 47ª Jornada Mundial de la Comunicaciones Sociales. Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización”,


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