S?bado, 25 de abril de 2015

      El 24 de abril se celebra la festividad de S. Benito Menni, hermano de San Juan de Dios, fundador de centros especializados para atender a enfermos mentales en España, en la segunda mitad del siglo XIX y posteriormente fundador de la Congregación de Hermanas Hospitalarias (en 1881) -cuya misión se centró inicialmente en la atención a mujeres enfermas mentales, que en aquella época no eran atendidas como correspondía, al haber asistencia solo para hombres-, pusieron las bases de la psiquiatría moderna.

      Como se suele decir: “el Pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”, nosotros no podemos olvidar que en Europa la Iglesia católica ha tenido un papel importante en el desarrollo histórico de los hospitales, hasta que los Estados fueron acaparando la titularidad de los mismos habían estado regidos por la Iglesia. Es verdad, que desde entonces, la relación entre ambas instituciones no ha sido siempre buena, pero como decía San Juan Pablo II, en 1.999 en su Mensaje para la 33 Jornada Mundial de los Medios de Comunicación Social, refiriéndose a la relación de la Iglesia con los Medios de comunicación social: “No existe razón para que las diferencias hagan imposible la amistad y el diálogo. En muchas amistades profundas son, precisamente, las diferencias las que alimentan la creatividad y establecen lazos”.

      Precisamente a lo largo de este desarrollo histórico podemos ver como las comunidades cristianas primitivas mostraron que la creatividad puede, también en sanidad, ser un antídoto frente a la escasez de medios.

En el siguiente vínculo puedes ver un breve desarrollo histórico de los hospitales:

http://1drv.ms/1b0kbHg


Jueves, 23 de abril de 2015

          En mi misión cristiana como ad-gente de pastoral de la salud he tropezado con multitud de obstáculos, los cuales gracias a Dios, me han servido para construir mi camino. Mi último tropiezo me ha hecho caer en esta Red, por lo que intentaré dar el salto a la i-evangelización. Camino por un sendero desconocido para mí, voy con mucho miedo, pero se que no estoy sola. Precisamente hoy me he encontrado con este mensaje en twitter: si alguna vez no sabes cómo seguir adelante, recuerda que Dios no reparte tareas al azar, elige personalmente.

         Pero si tropiezo en esta nueva andadura, por lo menos tengo el apoyo del Papa Francisco que en su 1er Mensaje para la 48 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, titulado: Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro, dijo: “Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de auto-referencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible efectiva y afectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos.”

          Me pregunto ¿Qué es i-evangelizar? Supongo que debe ser algo parecido a lo que relata  Francisco de Asís, allá por el siglo XIII, en una conversación con el Hermano Tancredo. “El Señor nos ha enviado a evangelizar a los hombres, pero ¿has pensado ya lo que es evangelizar a los hombres? Mira, evangelizar a un hombre es decirle: “Tú también eres amado de Dios en el Señor Jesús”. Y no sólo decírselo, sino pensarlo realmente. Y no sólo pensarlo, sino portarse con este hombre de tal manera que sienta y descubra que hay en él algo de salvado, algo más grande y más noble de lo que él pensaba, y que se despierte así a una nueva conciencia de sí. Eso es anunciarle la Buena Nueva, y eso no podemos hacerlo más que ofreciéndole nuestra amistad; una amistad real, desinteresada, sin condescendencia, hecha de confianza y de estima profundas. Es preciso ir hacia los hombres. La tarea es delicada. El mundo de los hombres es un inmenso campo de lucha por la riqueza y el poder, y demasiados sufrimientos y atrocidades les ocultan el rostro de Dios.  Es preciso, sobre todo, que al ir hacia ellos no les aparezcamos como una nueva especie de competidores. Debemos ser en medio de ellos testigos pacíficos del Todopoderoso, hombres sin avaricias y sin desprecios, capaces de hacerse realmente sus amigos. Es nuestra amistad lo que ellos esperan, una amistad que les haga sentir que  son amados de Dios y salvados en Jesucristo”

          Pienso que el contenido sigue siendo el mismo y la forma de evangelizar parecida, quizá lo que más ha variado sea el contexto o ambiente,  y el padre Spadaro, Sj nos lo explica muy bien.

Si quieres ver un Power Point sobre el tema pincha el siguiente enlace:

https://onedrive.live.com/redir?resid=36b7a790760078d0!26341&authkey=!ACqBdJ6Q_h8RCOs&ithint=file%2cppsx