Jueves, 23 de abril de 2015

          En mi misión cristiana como ad-gente de pastoral de la salud he tropezado con multitud de obstáculos, los cuales gracias a Dios, me han servido para construir mi camino. Mi último tropiezo me ha hecho caer en esta Red, por lo que intentaré dar el salto a la i-evangelización. Camino por un sendero desconocido para mí, voy con mucho miedo, pero se que no estoy sola. Precisamente hoy me he encontrado con este mensaje en twitter: si alguna vez no sabes cómo seguir adelante, recuerda que Dios no reparte tareas al azar, elige personalmente.

         Pero si tropiezo en esta nueva andadura, por lo menos tengo el apoyo del Papa Francisco que en su 1er Mensaje para la 48 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, titulado: Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro, dijo: “Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de auto-referencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible efectiva y afectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos.”

          Me pregunto ¿Qué es i-evangelizar? Supongo que debe ser algo parecido a lo que relata  Francisco de Asís, allá por el siglo XIII, en una conversación con el Hermano Tancredo. “El Señor nos ha enviado a evangelizar a los hombres, pero ¿has pensado ya lo que es evangelizar a los hombres? Mira, evangelizar a un hombre es decirle: “Tú también eres amado de Dios en el Señor Jesús”. Y no sólo decírselo, sino pensarlo realmente. Y no sólo pensarlo, sino portarse con este hombre de tal manera que sienta y descubra que hay en él algo de salvado, algo más grande y más noble de lo que él pensaba, y que se despierte así a una nueva conciencia de sí. Eso es anunciarle la Buena Nueva, y eso no podemos hacerlo más que ofreciéndole nuestra amistad; una amistad real, desinteresada, sin condescendencia, hecha de confianza y de estima profundas. Es preciso ir hacia los hombres. La tarea es delicada. El mundo de los hombres es un inmenso campo de lucha por la riqueza y el poder, y demasiados sufrimientos y atrocidades les ocultan el rostro de Dios.  Es preciso, sobre todo, que al ir hacia ellos no les aparezcamos como una nueva especie de competidores. Debemos ser en medio de ellos testigos pacíficos del Todopoderoso, hombres sin avaricias y sin desprecios, capaces de hacerse realmente sus amigos. Es nuestra amistad lo que ellos esperan, una amistad que les haga sentir que  son amados de Dios y salvados en Jesucristo”

          Pienso que el contenido sigue siendo el mismo y la forma de evangelizar parecida, quizá lo que más ha variado sea el contexto o ambiente,  y el padre Spadaro, Sj nos lo explica muy bien.

Si quieres ver un Power Point sobre el tema pincha el siguiente enlace:

https://onedrive.live.com/redir?resid=36b7a790760078d0!26341&authkey=!ACqBdJ6Q_h8RCOs&ithint=file%2cppsx


Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 25 de abril de 2015 | 4:04 PM

Querida Carmen Mª, me ha encantado tu entrada y predisposición a evangelizar a través de la red. Esperemos que sigas compartiendo con nosotros esa sabiduría que se te ha revelado desde lo Alto para llevarnos a la Verdad. Enhorabuena y un abrazo.

Publicado por Invitado
Martes, 05 de mayo de 2015 | 10:37 AM

Carmen, bonito y valiente. Tu decisión no es más que abrir una nueva ventana por la que entrará el viento fresco del Espíritu. Enhorabuena. Te seguiré.

Publicado por Invitado
S?bado, 09 de mayo de 2015 | 5:07 PM

Me parece muy bien el articulo. Te deseo mucha suerte en tu caminar.